Contaminación

 

Responsable: Dr. Arturo Torres Dosal

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Objetivo

Estimar el riesgo en salud por exposición a compuestos orgánicos persistentes (COP’s) en sedimentos y suelo de comunidades rurales ribereñas del Grijalva en los estados de Tabasco y Chiapas.

 

Descripción

Un contaminante orgánico persistente (COP) es una de las sustancias más dañinas creadas por los seres humanos. Los COP’s son Aldrin, Dieldrina, Endrin, Mirex, Clordano, DDT, Dioxinas y Furanos, Heptacloro, Toxafeno, Hexaclorobenceno (HCB) y los Bifenilos Policlorados (PCB’s), cuyos usos han sido prohibidos en las convenciones internacionales (convenio de Estocolmo), pero los cuales encontramos en las comunidades más remotas y más pobres de nuestro continente e incluso en nuestro país (UNEP, 2002).

 

Los contaminantes orgánicos persistentes tienen una larga vida media biológica, facilitando de esta manera la acumulación de concentraciones unitarias aparentemente pequeñas durante períodos prolongados de tiempo. Para varios de estos contaminantes, hay algunas pruebas experimentales de que tal exposición acumulativa a un nivel bajo puede estar asociada con efectos no letales crónicos, entre ellos una posible inmunotoxicidad, efectos cutáneos, alteración del rendimiento reproductor y carcinogenicidad potencial o patente (Ritter, 1995).

 

Actualmente, México tiene un avance significativo en el control de varios de estos compuestos; sin embargo, a pesar de los avances logrados en materia de gestión, la capacidad de monitoreo y análisis de COP’s en México, en distintas matrices ambientales y biológicas, es escasa o prácticamente inexistente en algunas regiones o en algunos Estados, como los fronterizos del Sur y Sureste del país.

 

En entidades como Chiapas y Tabasco, además de la presencia de los contaminantes en diversos ambientes también se ven afectados dada su ubicación geográfica, presentan una vulnerabilidad asociada a eventos graves derivados de los fenómenos del cambio climático, como periodos de sequías extremas, así como también otros periodos de fuertes y continuas lluvias, tenemos como resultado de ello el desarrollo de varios escenarios muy críticos como:

 

a) La utilización indiscriminada de productos agroquímicos, para aumentar el poco rendimiento de los cultivos.

b) El recrudecimiento y aparición de nuevas plagas e insectos vectores de enfermedades como el paludismo y dengue, así como la posibilidad de nuevas distribuciones de los hábitats de los insectos en la zona, que provocaría por tanto una mayor utilización de productos químicos para su control, y finalmente;

c) Una dispersión acelerada de contaminantes favorecida por los eventos de inundaciones recurrentes.

 

Todos estos escenarios, y las nuevas condiciones impulsadas por los efectos colaterales del cambio climático revelan la necesidad de plantear estudios de evaluación de riesgo y salud ambiental, siendo este un proceso cuya finalidad, es la asignación de magnitudes y probabilidades de aparición de efectos adversos en una población como consecuencia del contacto con un sitio peligroso, constituye un instrumento con los pasos necesarios para identificar, priorizar y caracterizar los sitios peligrosos, por lo que puede emplearse para decidir si un área impactada merece: Vigilancia ambiental, evaluación de la exposición o intervención ambiental (restauración).

 

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